Ecología

El peligro del colapso de la Circulación Meridional de Vuelco del Atlántico

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Un grupo de científicos ha advertido recientemente que los riesgos asociados con el colapso de una importante corriente del Atlántico, conocida como la Circulación Meridional de Vuelco del Atlántico (AMOC, por sus siglas en inglés), han sido «gravemente subestimados». Esta corriente desempeña un papel clave en la regulación del clima global, y su colapso tendría consecuencias devastadoras e irreversibles, especialmente en Europa, que soportaría gran parte de los efectos.

En una carta abierta firmada por 44 científicos de 15 países, se destacó la urgencia de que los responsables políticos tomen medidas inmediatas para mitigar los riesgos. El Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) ha sugerido que existe una «confianza media» en que la AMOC no colapsará de forma abrupta antes del 2100. Sin embargo, los científicos insisten en que este pronóstico no es suficiente y que la posibilidad de un colapso dentro de este siglo sigue siendo real.

¿Qué es la AMOC y por qué es importante?

La AMOC es un sistema vital de corrientes oceánicas que transporta agua cálida desde el ecuador hacia el norte, donde se enfría y se hunde en las profundidades del océano Atlántico. Este proceso ayuda a distribuir el calor y la energía por todo el planeta, actuando como una especie de «cinta transportadora» que regula el clima mundial.

Gracias a la AMOC, Europa disfruta de un clima más templado de lo que tendría sin esta corriente. Sin embargo, el aumento de las temperaturas globales y el derretimiento de las capas de hielo de Groenlandia están alterando la salinidad y la temperatura del agua en el Atlántico, lo que podría debilitar el flujo de esta corriente. Los estudios históricos sugieren que estos cambios podrían desencadenar episodios de enfriamiento dramático, como los ocurridos en los últimos 100,000 años.

Cuando la salinidad del agua superficial disminuye debido al deshielo, la densidad del agua disminuye y, por lo tanto, el proceso de hundimiento de agua se ve interrumpido, ralentizando potencialmente el flujo de la corriente. La gran pregunta es si nos estamos acercando a un punto de inflexión en el que la AMOC podría colapsar completamente.

¿Nos dirigimos hacia un punto de no retorno?

Algunos estudios recientes indican que el cambio climático ya está desacelerando el flujo de la AMOC. Un estudio publicado en 2023, basado en las temperaturas superficiales del mar, sugirió que un colapso completo podría ocurrir entre 2025 y 2095. Sin embargo, la falta de certeza sobre cuándo o cómo podría suceder este «punto de inflexión» hace que la predicción sea difícil.

Investigadores de la Universidad de Utrecht en los Países Bajos, utilizando un modelo climático avanzado, descubrieron este año que la posibilidad de un colapso de la AMOC podría estar más cerca de lo que se pensaba. A través de una simulación que involucró la adición gradual de agua dulce, observaron que una disminución lenta en la corriente podría conducir a un colapso abrupto en menos de 100 años. Aunque esta simulación mostró una sorprendente rapidez en el colapso, los científicos admiten que aún no hay suficientes datos para hacer una estimación confiable sobre el tiempo exacto.

Lo que sí es claro es que si la AMOC colapsa, las repercusiones climáticas serían casi imposibles de revertir en la escala de tiempo humana. Europa, en particular, enfrentaría un enfriamiento extremo, con algunas regiones experimentando caídas de temperatura de hasta 30°C. En ciudades como Londres, las temperaturas podrían disminuir en 10°C, mientras que en Bergen, Noruega, podrían caer en 15°C. Este cambio abrupto de temperatura es algo para lo que, según los científicos, no existen medidas de adaptación realistas.

Además, los efectos de un colapso de la AMOC no se limitarían solo a Europa. En el hemisferio sur, las temperaturas aumentarían, y se prevé que las estaciones húmedas y secas del Amazonas se invertirían. En Europa, se espera que las áreas costeras sufran un aumento del nivel del mar de hasta un metro, mientras que las precipitaciones disminuirían, lo que afectaría gravemente la agricultura y el suministro de agua.

La urgencia de actuar ante un riesgo catastrófico

La carta dirigida al Consejo Nórdico de Ministros insta a los responsables políticos a tomar en serio los riesgos que implica el colapso de la AMOC. Los científicos detrás de la advertencia subrayan que, aunque la probabilidad de que esto ocurra en el corto plazo puede ser media, el impacto sería catastrófico y global, con efectos duraderos durante siglos. Por lo tanto, hacen un llamado urgente para que se intensifiquen las investigaciones y las medidas preventivas, y para que se presione a los gobiernos a mantenerse dentro de los objetivos del Acuerdo de París.

El estudio más reciente realizado por la Universidad de Exeter y el equipo de Utrecht refuerza esta postura, señalando que, si bien no es posible determinar cuán cerca estamos de este punto de inflexión, los indicios de advertencia temprana deben ser tomados en serio. Con el fin de evitar un colapso de proporciones devastadoras, es fundamental que los gobiernos inviertan en investigación adicional para mejorar las estimaciones y para desarrollar estrategias de adaptación y mitigación ante estos potenciales desastres climáticos.

En resumen, el colapso de la AMOC no es un escenario lejano ni improbable, y las acciones que tomemos ahora podrían marcar la diferencia entre un futuro de estabilidad climática o uno de caos irreversible.

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